Se fue el penúltimo de los fundadores de Pregón Deportivo

ADIÒS MIGUELITO

Por Judith Chuquipul Torrejón

La muerte es nuestro peor enemigo y a la vez el que nos eterniza en el tiempo, cuando la vida nos dice: tarea cumplida. Una partida siempre causa dolor porque no se le verá nunca más al ser querido, al familiar o al amigo, pero es el punto final que todo ser viviente experimenta y los que se quedan son los que perennizan el recuerdo cuando hay cosas valiosas por recordar.

Don Miguel De Los Reyes Peña es uno de ellos, que dejó de existir el día 13 de diciembre de 2005, de manera súbita, cuya desaparición enluta a todo el periodismo deportivo peruano.

Miguelito como así se le conocía, tenía ochenta años de edad y una larga trayectoria deportiva que se catapulto al integrar "Pregón deportivo", el programa decano de la radiotelefonía nacional que fundará en 1948 Don Oscar Artacho Morgado y de cuyos inicios hasta el final de sus días nunca dejo la camiseta.

Don Miguel laboró por 32 años en la empresa Phillips, compartiendo su pasión por el periodismo, primero en Radio Colonial con Juan Sedó y luego en "Pregón Deportivo " con Don Oscar Artacho quien popularizó la frase: "Un momentito miguelito", cuando se realizaban las transmisiones deportivas.

A la par, Don Miguel estuvo vinculado al Catchascan, era el presentador indiscutible en su época de oro, asimismo se destacó en las transmisiones de boxeo y era hincha de Universitario de Deportes y admirador de Lolo Fernández. Asimismo se dedicó a difundir y apoyar la música criolla como fiel admirador y llegó a ser Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos del Perú y Jefe de Prensa del Instituto Peruano del Deporte.

Don Miguel fue narrador, comentarista, y Director Periodístico en Pregón Deportivo. Era uno de los fundadores del legendario "Pregón Deportivo" y su partida para quienes lo conocimos nos entristece porque cuando laboramos con él desde 1988 hasta 1998, aprendimos mucho de su disciplina, a veces incomprendida en su momento, pero valorada con el tiempo que ha sabido cosechar sus buenos frutos.

Siempre mantuvo la alegría, a pesar de la diábetes y su momento más crítico lo tuvo con su reciente operación a la cadera, que ya la había superado y se estaba recuperando, pero así es la parca no avisa y esta vez dijo basta y decidió llevárselo para siempre.

Don Miguel: Gracias por sus enseñanzas, por conducir nuestra carrera en el camino correcto de la Ètica y la Moral y por haberlo conocido. Que descanse en Paz y que de Dios goce, arriba en el cielo.

Zhejumigudeportes - Edición IX- Año II - Enero 2006