Las medias verdades que se dicen

EN EL NOMBRE DE LA LEY

Crisis deportiva cada día se agrava más

Por Lic. Judith Chuquipul Torrejón

La palabra Ley tiene muchos significados y muchas decisiones se dan en nombre de la Ley. La Ley según LAROUSSE Ilustrado es una Regla obligatoria o necesaria, sinónimo de carta, código, constitución, decisión, decreto, edicto, ordenanza, y la ley se define en el aspecto Moral, en el Poder y la Religión, y hay diversas clases de leyes, agraria, natural, moral, civil, nueva, seca, de la guerra y la más común la del embudo, la que da todas las ventajas a una parte.

En fin podría llevarnos más tiempo definiendo cada significado de la Ley, una norma que es símbolo de autoridad pero que lamentablemente en nuestro país se insiste en violentarla y no cumplirla porque se ha hecho una costumbre rebelarse contra la Ley, y lo peor es que se hace uso y abuso de la Ley de acuerdo a los intereses de quienes ostentan el poder mediático, por eso es que en nombre de la Ley se puede hacer justicia pero también se pueden cometer injusticias.Y sería muy fácil para quien escribe no ir contra la corriente porque así no hay enemigos ni malos entendidos, sin embargo cuando hay desacuerdos es mejor expresarlos y no ser cómplices de los desatinos que se cumplen en el nombre de la Ley.

Si bien se dan resultados positivos deportivos en el Perú, no se puede ocultar que el sistema deportivo peruano pasa por su peor crisis, y esta situación que ahora alcanza su más alto pico, no viene desde ahora sino se proyecta desde el año 1990, cuando durante el gobierno del Ing. Alberto Fujimori se declaró en emergencia al deporte peruano, se dijo en aquel entonces que duraría sólo unos meses, sin embargo la emergencia duró nueve años hasta que la Ley 325 fue derogada por la Ley 27159 publicada el 27 de julio de 1999, y ésta luego sería reemplazada por la Ley 28036, publicada el 24 de julio de 2003.

Es un hecho que hasta ahora no se encuentra el camino para legalizar el deporte peruano porque las leyes no sólo han fracasado sino que han sido mal utilizadas y habría qué preguntarse: ¿por qué en el nombre de la Ley se comete tantas transgresiones a la Ley y se pretende dejar de lado la estructura del movimiento olímpico que rige al deporte mundial?

Una de las respuestas se encuentra en el autoritarismo y por el motivo que sea, no sólo en el Perú sino en otros países ha hecho de los atletas sus únicas víctimas debido a los conflictos políticos que utilizan al deporte para deformar los verdaderos postulados que le dieron origen.

El movimiento olímpico nació el 23 de junio de 1894 cuando el Barón Pierre de Coubertain y sus colaboradores fundan el Comité Olímpico Internacional y el Moderno ciclo olímpico en una reunión celebrada en la Sorbona de París, cuyos integrantes debían hablar Francés o Inglés, así como ser ciudadanos o residir en un país el cual tenga un Comité Olímpico reconocido por el COI, y cuyos miembros del COI no sean delegados de sus países ante este organismo, sino que representaran al Movimiento Olímpico y al COI en sus países, y cuyas metas debían sustentarse en la carta olímpica que establece cuatro principios, equivalentes a los Estatutos de una Asociación en el aspecto moral, educacional, e internacional que iría más allá de la competencia, con la finalidad de encaminar a un mejor atleta a los Juegos Olímpicos en una ciudad elegida cada cuatro años.

Así se dio inició a la estructura del Movimiento olímpico que está integrada por el Comité Olímpico Internacional, los Comités Olímpicos Nacionales, las Federaciones Internacionales, las Federaciones Nacionales y los clubes.

En el aspecto de las Federaciones Nacionales se señala que por disposición de la carta olímpica, los CONs están formados en su mayoría por miembros de las Federaciones Nacionales Olímpicas, por lo tanto, los CONs son una confederación de Federaciones Deportivas Nacionales. Cada Federación Nacional debe estar directamente afiliada a su específica Federación Internacional, por lo tanto las Federaciones Nacionales son reconocidas por la Federación Internacional como la única autoridad para su deporte en un país, responsable para todos los programas nacionales.  

En consecuencia, el deporte esta basado única y exclusivamente en el Comité Olímpico Internacional que es una organización privada independiente que dirige y gobierna el movimiento olímpico y los Juegos Olímpicos desde 1894 y que está gobernado por su carta olímpica, y por lo tanto las Federaciones Internacionales son reconocidas por el COI y los CONs como suprema autoridad para sus deportes en el mundo ya que estas administran su deporte en el ámbito mundial.

Dentro de este panorama, las leyes del deporte están en la obligación de adecuarse a la estructura del movimiento olímpico, si es que quieren pertenecer al mismo, en caso contrario se hablarán de las intervenciones políticas y las suspensiones internacionales no se harán esperar. Un ejemplo internacional fue el caso de Cuba que estuvo postergado de competir en Juegos Olímpicos por 12 años desde Moscú 80 hasta Barcelona 92, y en el caso de la actividad federada hay un sinnúmero de ejemplos que quiebran temporalmente el orden y en nuestro país, el voleibol ya lo sufrió y el fútbol casi sigue el mismo camino.

Revisando la antigua ley 328, -promulgada por Don Fernando Belaunde Terry durante la Jefatura del IPD con Rodolfo Cremer Nicoli (ambos fallecidos)-, observamos que es la que más se acerca al movimiento olímpico debido a que sobre las federaciones en su artículo 45º, señala entre una de sus funciones que la federación dirige y administra la disciplina deportiva a su cargo, de acuerdo con su Estatuto, con las normas del Consejo y con los Reglamentos Deportivos Internacionales. En lo que respecta al Comité Olímpico Peruano, en el artículo 52º se le reconoce como la entidad nacional afiliada al Comité Olímpico Internacional que tiene por objeto impulsar y salvaguardar el movimiento olímpico y los deportes calificados como tales. Su sede es la capital de la República y se constituye como asociación civil con autonomía...

Que diferencia con la Ley 28036, promulgada por el Dr. Alejandro Toledo el 24 de julio de 2003, estando en la Jefatura del IPD el Dr. Eduardo Schiantarrelli, para la cual las federaciones en su artículo 44º se rigen “... por sus estatutos, la legislación y las normas internacionales que les sean aplicables”, y en el caso del Comité Olímpico Peruano, en su artículo 24º es considerado un “órgano asociativo superior de las Federaciones Deportivas Nacionales que participan en los Juegos Deportivos que constituyen el Circuito Olímpico, de acuerdo a lo establecido en la Carta Olímpica y sus estatutos”.

En el caso del IPD, la Ley 328 en su artículo 8º indica que es “un organismo central del Sistema Deportivo Nacional vinculado al sector Educación, con personería jurídica de derecho público interno. Tiene autonomía normativa, económica, técnica, financiera y administrativa. Forma Pliego Presupuestal propio. El Instituto Peruano del Deporte dicta la política deportiva y organiza, norma, planifica, promueve, dirige, coordina, evalúa y controla a nivel nacional el deporte y sus relaciones internacionales.

Mientras la Ley 28036, en su artículo 7º dice que es el “ente rector del Sistema Deportivo Nacional, constituye un Organismo Público Descentralizado con rango ministerial adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros, con autonomía técnica, funcional y administrativa para el cumplimiento de sus funciones. Constituye Pliego Presupuestal. (...)

Las diferencias de redacción en ambas leyes son notables y es por eso que a pesar de estar ya en un nuevo siglo, hoy en día las partes competentes por querer evadir al movimiento olímpico, debido a sus intereses particulares no encuentran el camino correcto para hacer de la Ley una gran norma.

Lo peor de la coyuntura mediática que protagonizó el Instituto Peruano del Deporte con la Federación Peruana de Fútbol es que en el nombre de la Ley no se quiso dar cuenta que estaba incumpliendo su propia Ley, por llamarlo de alguna manera, pues acató un falló del Consejo Superior de Justicia Deportiva y Honores del Deporte que juzgó sólo a una federación nacional por “no cumplir” con el artículo 44º de la Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte que indicaba, y lo decimos en pasado porque ese artículo ya fue modificado por la Ley 28910, como bases de una federación a las ligas departamentales o regionales, cuando es bien sabido que las demás federaciones nacionales también incumplieron la ley porque ésta no se adecuaba a su realidad al tener escasos clubes y ligas distritales. En el caso del fútbol, si bien estaba en condiciones de adecuarse sus bases no quisieron hacer caso de la ley porque estaban excluidos los clubes profesionales que constituyen un fuerte bloque de su organización.

Por eso gracias a la observación que hace la propia Federación Peruana de Fútbol al IPD, el máximo organismo deportivo del Perú redacta dos nuevos proyectos de Ley, uno para validar los procesos electorales realizados por el bloque de 47 federaciones y asimismo para prorrogar el proceso electoral de la Federación Peruana de Fútbol hasta después de la Copa Mundial  FIFA (2006), sustituyendo así la sexta y cuarta disposición complementaria de la Ley Nº 28036 por la Ley Nº 28523 según se publicó en el diario El Peruano el miércoles 25 de mayo de 2005. Mientras el otro proyecto que se convirtió en la Ley Nº 28910 aprobado por el actual Congreso, el uno de diciembre de 2006, cuando era Presidenta la Dra. Mercedes Cabanillas, modificó el artículo 44º incluyendo como bases a los clubes profesionales, y además se modificó los artículos 6º y 43º referidos al sistema deportivo nacional y los órganos de gobierno respectivamente.

Las preguntas que surgen de inmediato son: Si la FPF no se adecuó a la Ley, por qué se le hizo caso en su observación y se modificó la Ley para satisfacer el pedido del fútbol, además por qué si el directorio de la FPF fue sancionado por no adecuar sus estatutos, el actual Jefe del IPD Ing. Arturo Woodman firma una resolución con fecha 13 de Marzo de 2007 donde se dice que la Federación Peruana de Fútbol “ha cumplido con adecuar su Estatutos a la leyes 28036 y 28910” en atención al informe Nº 041-ALE/IPD-2007, de fecha 20 de febrero de 2007 presentado por la Asesoría Legal Externa del Instituto Peruano del Deporte. Entonces es ilógico que primero se castigue a todo un directorio por cinco años por haber cometido una falta administrativa y luego se firme una resolución diciendo todo lo contrario a la causa sancionadora.

Pero para colocar la cereza que adorna el pastel, aunque ya lo hemos informado en nuestra 11º Edición, resulta que la tan mentada Ley Nº 28036 no existe porque simplemente fue derogada a los cinco días de su publicación y sólo se aferra de un decreto supremo, que según los juristas para que tenga validez tiene que publicarse una nueva Ley.

La Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte Nº 28036 fue publicada el 24 de julio de 2003 pero sucedió que la Ley General de Educación Nº 28044 publicada el 29 de julio de 2003, la derogó, al indicar en su artículo 79º que el Ministerio de Educación define la política deportiva de nuestro país: CAPÍTULO V - EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN - Artículo 79°. - Definición y finalidad - El Ministerio de Educación es el órgano del Gobierno Nacional que tiene por finalidad definir, dirigir y articular la política de educación, cultura recreación y deporte, en concordancia con la política general del Estado”. En consecuencia por obra y gracia de los congresistas de la República, la Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte sólo duró cinco días.

En esas condiciones fue designado el ex Jefe del IPD Iván Dibós, mediante la Resolución Suprema Nº 277 – 2003 – PCM de fecha 20 de setiembre de 2003, la cual fue publicada en el Diario Oficial El Peruano el domingo 21 de setiembre de 2003. La Resolución fue firmada por el Dr. Alejandro Toledo Manrique, Presidente Constitucional de la República y refrendada por la señorita Beatriz Merino Lucero, Presidenta del Consejo de Ministros, por si fuera poco está ley derogada en la práctica, se ha modificado dos veces.

Durante dos años el deporte estuvo en el limbo total y no lo sabíamos y cuando se dio cuenta el Poder Ejecutivo de este error, parcialmente validó la ley, con el Decreto Supremo Nº 082-2005 – PCM el 27 de octubre de 2005, que decreta modificar la adscripción de diversos organismos y entidades que se encuentran bajo el ámbito de la Presidencia del Consejo de Ministros, entre las que se encontraba el IPD. Este Decreto en su artículo 1º -1.1, señala”: Quedan adscritos al Ministerio de Educación: “-El Instituto Peruano del Deporte-IPD, normado por la Ley Nº 28036; y, (...)”.

Entonces en qué quedamos, por qué no se dice en el nombre de la Ley, lo que esta pasando, por qué se calla esta situación tan grave. Con el caso del fútbol se satanizó a un solo dirigente como Manuel Burga quien es un Presidente cuestionado pero que de acuerdo al Código Civil y el Movimiento Olímpico sólo sus bases pueden removerlo, situación que no se dio en el proceso electoral del pasado 5 de octubre de 2007, donde ganó a su oponente Federico Cúneo por 26 a 11 votos, con presencia de un veedor FIFA y el IPD como observador gracias a cuya presencia válido ese proceso electoral. Pero si hablamos en el estricto nombre de la Ley, Burga, nunca incumplió la Ley, además existen otras denuncias en otras federaciones que el IPD no escucha, No sanciona y no dice nada, verbigracia preguntamos por qué no se investiga la existencia de dos inscripciones en la Federación Peruana de Voleibol en los Registros Públicos de Lima y el Callao.

Al respecto, existe una partida registral del Sr. Eugenio Maestri Isola con el Nº 11314665 en el Registro de Personas Jurídicas, Constitución de Asociaciones del título Nº 0155270 de fecha 21/08/2001 correspondiente a la Asociación Civil Deportiva Federación Peruana de Voleibol, cuya duración es indefinida y cuya directiva fue elegida por un periodo de cuatro años. La otra inscripción es del  Sr. César Vertiz de fecha 26/12/02 con la partida registral N 11306879 y el título 00241799 correspondiente a la Federación Peruana de Voleibol, en la que es elegido para el periodo 2002 al 2006, por la Asamblea General del 21.12.02, al ser aceptada la renuncia de la directiva anterior presidida por la Sra. Carmen Pimentel en la Asamblea General del 07.12.2002, cuya presencia se da sobre la base de una denominada Asociación Deportiva de Voleibol, en la era del ex Jefe del IPD Eduardo Schiantarelli, quien se atrevió a nombrar a esta asociación como la única entidad rectora del voleibol peruano gracias a la Resolución Nº 072-2001-PE/CD-IPD del 07 de setiembre de 2001. Sin embargo este caso ni siquiera por curiosidad, se investigó.

Si bien el fútbol es el deporte más popular en el Perú no hay que olvidar que existen otras 47 disciplinas que cuentan con deportistas ejemplo de buenos valores que ya quisiera tener la selección peruana de fútbol que “busca” clasificar al mundial Sudáfrica 2009 entre denuncias de juergas y alcohol. Por eso, personalizar la situación del fútbol al margen de los apasionamientos que puede generar no soluciona nada si primero no se acaba con la crisis que vive el deporte peruano en su sistema de organización.

Lamentablemente, con argumentos baratos y sin sustento sobre el incumplimiento de la Ley, por desconocimiento, se aplaude cualquier barrabasada que se hace en el nombre de la Ley; lo más grave es que quienes lo hacen son los padres de la criatura. De adeveras que ya estamos cansados de tanta mediocridad en todos los aspectos. El deporte peruano lejos de maquillajes necesita solucionar sus problemas de fondo y debería tener prioridad la sensatez antes que los sentimientos.

Diciembre 2007